La Alianza Española
para la Seguridad Vial Infantil (AESVI)
ha lanzado la voz de alarma después de analizar las últimas cifras sobre niños víctimas de accidentes de tráfico.
Al igual que ha pasado en el conjunto de la población, las cifras han aumentado durante este verano de 2023 y las razones de este incremento todavía se están estudiando.
La Dirección General deTráfico indicó en un comunicado que los incrementos se han podido deber al aumento de movimientos en las carreteras españolas durante este verano, primero sin restricciones después de la pandemia.
Lo cierto es que la movilidad ha sido muy intensa durante todo el verano.
Es cierto, que el incremento de accidentes ha coincidido con cifras récord en cuanto al número de turistas que han visitado España. En este año de 2023 se esperan nada más y nada menos que 83 millones de visitas.
El turismo es uno de los sectores más importantes para la economía española pero hay que establecer ciertas pautas para evitar las aglomeraciones en muchos destinos turísticos y, sobre todo, incrementar los niveles de seguridad tanto en carreteras como en ciudades.
Volviendo a las siniestralidad viaria en los niños y tomando
las cifras que maneja la propia Dirección General de Tráfico vemos que durante este
verano de 2023 han perdido la vida 6
niños y niñas menores de 14 años, el
triple que durante el verano de 2022.
En general, durante los meses de verano han muerto 234 personas, 7 más que durante el verano pasado.
No son aumentos espectaculares de fallecimientos pero sí que son muy preocupantes por cuanto no es lógico que la tendencia no sea a la baja, como cabía esperar.
Y cabía esperar esto porque, entre otras razones, los vehículos recién matriculados disponen de mayores medidas de seguridad.
Tampoco lo es que se haya incrementado el número de accidentes tanto en autopistas como en autovías, consideradas como las vías más seguras.
Lo que puede impedir el descenso de accidentes es que España todavía cuenta con coches muy antiguos aunque esto, por si solo, tampoco explicaría el incremento de fallecidos en carretera.
Los niños y las niñas es el colectivo más vulnerable. El que más está expuesto a los riesgos de
la circulación viaria.
Lo cierto es que algo está fallando se apunta desde AESVI. Todavía no se sabe a ciencia cierta qué y por eso desde esta Asociación se indica que "debemos seguir insistiendo a los padres, madres y adultos responsables de los menores para que extremen las precauciones en todos los desplazamientos, por cortos que sean los trayectos".
Evidentemente no puede recaer toda la responsabilidad sobre los padres porque una de sus misiones es proteger a sus hijos de cualquier peligro. Y, desde luego, no cambiarán esta protección por mucho que se aumenten las sanciones.
La Asociación indica que las familias también necesitan de formación técnica, sobre todo en lo referente a los dispositivos de seguridad que se colocan en el vehículo. Una vez más estamos hablando sobre educación y formación.
Además, hemos de tener en cuenta que los niños y las niñas también son usuarios de bicicletas y patinetes que pueden llegar a ser muy peligrosos si no se conducen de manera adecuada.
No son pocos ya los accidentes que se están registrando y que quedan reflejados en los medios de comunicación y que tienen a los patinetes eléctricos como protagonistas.
Por tanto, desde pequeños, hay que inculcarles ciertos valores. Valores que los han de transmitir padres y madres. Por eso no estará de más implementar ciertas campañas tanto educativas como de concienciación.
El compromiso de AESVI es trabajar para que se pongan en marcha, a la mayor brevedad posibles, todas las medidas que hemos ido enumerando a lo largo de los últimos párrafos.
Es objetivo de todos –y cuando decimos todos nos estamos refiriendo al conjunto de la sociedad- que no se produzcan más muertes. De nadie. Ni de adultos ni de niños pero es cierto que hay que prestar atención a los menores porque, como no nos vamos a cansar de repetir, son los más vulnerables.
En esta Asociación ya están trabajando en algunos estudios como por ejemplo los riesgos de las sillas de coche de segunda mano y el deterioro que sufren los materiales con el paso del tiempo.
Son estudios que, a buen seguro, mejorarán la seguridad infantil.