Todos los errores que cometemos cuando circulamos en una rotonda
¿Ha sido una buena idea colocar cientos y cientos de rotondas en las carreteras españolas? ¿Qué dicen las cifras de siniestralidad? ¿Qué te parece si respondemos a estas dos preguntas en el siguiente post.
Seguro que te va a interesar y además descubrirás si tú circulas correctamente por el interior de una
rotonda.
La filosofía era la correcta. Las rotondas tenían que servir para agilizar el tráfico y evitar los atascos que los semáforos en rojo provocaban en todas las ciudades de España.
Sin embargo, con el tiempo, circular por una rotonda se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza, tanto para los conductores como para los responsables de la Dirección General de Tráfico.
No estamos circulando
bien por las rotundas. Así de claro.
Y esto lo demuestran las cifras de los siniestros que en las rotondas se están dando últimamente.
Siempre recogiendo cifras de la Dirección General de Tráfico
en España se producen casi 34.000 accidentes en intersecciones. Pues bien, de
esta cifra, casi 34.000, el 20 por
ciento corresponden a las rotondas.
Lo que ocurre es que todavía hay cifras más preocupantes como cuando hablamos de las rotondas en las carreteras interurbanas donde se alcanzan casi el 30 por ciento de los accidentes en intersecciones, es decir, 10 puntos más.
La principal causa es la velocidad de los coches que están aproximándose a una rotonda y, cuando menos se lo esperan, no tienen tiempo de frenar antes de introducirse en ella.
No sabemos circular por las rotondas
Según un informe que ha realizado la Asociación Profesional de Empresas Formadoras en Logísticas, Transporte y Seguridad Vial (Formaster) y que ha sido recogido en el diario ABC, todo el mundo dice que si sabe circular por las rotondas pero a medida que se va profundizando en el estudio nos damos cuenta de que el 80 por ciento de los conductores cometen uno o varios errores al adentrarse en una rotonda.
¿Cuáles son los errores más comunes?
· Posicionarse incorrectamente en los carriles
· Utilizar incorrectamente los intermitentes
· Cruzarse por delante de otros vehículos al intentar tomar una salida
· Recorrer la glorieta como si fuese una recta
¿Y qué es lo que hay que tener siempre en cuenta en una rotonda?
· Ceder el paso a quienes están dentro de ella
· Escoger el carril que se considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar
Nos explicamos.
Una vez dentro de la glorieta tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior (el de la derecha); y si no ha sido posible, deberemos efectuar un nuevo giro para colocarnos con tiempo en esa posición.
Mal uso del intermitente
Más cosas que nos deja este estudio. A saber, que el 60 por ciento de los conductores usa
mal el intermitente en una rotonda.
El 50 por ciento no lo usan para indicar que van a abandonar la rotonda y el 30 por ciento suele poner el intermitente a la izquierda para avisar que siguen recto o que no salen por la siguiente salida sin cambiar al carril central y cambian inmediatamente el intermitente cuando van a salir.
¿Cuándo se ha de usar el intermitente?
1. Antes de incorporarnos a la glorieta solo debes señalizar si vas a tomar la primera salida. Para ello podremos el intermitente a la derecha.
2. Una vez que estamos en el interior de la glorieta, muchos conductores tienen la costumbre de seguir con el intermitente izquierdo encendido para indicar que continúan dando la vuelta a la rotonda, pero es incorrecto. La propia DGT dice que «cuando circula por el interior, no lleve el intermitente izquierdo para indicar que va a continuar girando; utilícelo solo para efectuar los cambios de carril, y ponga el indicador derecho para anunciar la salida». Dentro de la rotonda se pone el intermitente izquierdo si vamos a cambiar de carril hacia el que está más al interior de la misma.
3. Finalmente se usa el intermitente derecho cuando vamos a tomar la salida siguiente, dando así tiempo de reacción al resto de vehículos.