
¿Me pueden poner una multa si llevo una mochila en mi coche? ¿Es peligroso llevar una mochila? Te contestamos en este post.
Dejar una mochila, una bolsa de la compra o cualquier objeto en el asiento del copiloto es un gesto habitual.
Lo haces al salir del supermercado, al ir al trabajo o después de entrenar. No está prohibido transportar esos objetos en el coche, pero sí hacerlo de cualquier manera. La normativa de tráfico en España exige que la carga vaya bien colocada y, si es necesario, sujeta.
El problema aparece cuando esos objetos pueden desplazarse durante la marcha. Una mochila apoyada en el asiento delantero, una bolsa suelta en los pies del copiloto o varios bultos mal colocados en la parte trasera pueden convertirse en un riesgo.
Si la Guardia Civil o cualquier agente de tráfico considera que esa carga puede moverse de forma peligrosa, puede sancionarte.
La razón no es solo administrativa. En una frenada brusca, un giro repentino o un accidente, cualquier objeto suelto dentro del habitáculo puede salir proyectado.
Una botella, un ordenador portátil, una bolsa o una mochila pueden golpear al conductor o a los pasajeros con mucha más fuerza de la que imaginas. Por eso, la carga debe viajar de forma segura, igual que los ocupantes deben utilizar el cinturón.
Como también debes tener el mejor seguro de coche para viajar con absoluta tranquilidad. Si quieres ver toda la oferta de pólizas que existen en el mercado español, solo tienes que ver nuestro comparador de seguros de coche y moto.
Este riesgo se conoce popularmente como efecto elefante. Consiste en que, durante una colisión, el peso aparente de un objeto aumenta por la velocidad y la fuerza del impacto.
Así, una mochila de pocos kilos puede comportarse como un objeto mucho más pesado si sale despedida dentro del coche. En determinados casos, puede agravar las lesiones o incluso provocar daños que se habrían evitado con una correcta colocación.
También hay otro riesgo menos evidente: la interferencia con la conducción. Un objeto mal situado puede caer al suelo, desplazarse hasta la zona de los pedales o distraerte mientras conduces.
Si tienes que apartar una bolsa, recoger una botella o recolocar una mochila en plena marcha, pierdes atención sobre la carretera. Esa distracción, aunque dure pocos segundos, puede ser suficiente para causar un incidente.
El Reglamento General de Circulación regula cómo debe transportarse la carga en un vehículo.
En concreto, el artículo 14 establece que los objetos transportados deben ir dispuestos de forma que no puedan caer, arrastrarse, desplazarse peligrosamente, comprometer la estabilidad del vehículo, generar molestias evitables u ocultar elementos obligatorios como luces, placas o señales.
El texto literal del artículo recoge lo siguiente:
"La carga transportada en un vehículo, así como los accesorios que se utilicen para su acondicionamiento o protección, deben estar dispuestos y, si fuera necesario, sujetos de tal forma que no puedan arrastrar, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa, comprometer la estabilidad del vehículo, producir ruido, polvo u otras molestias que puedan ser evitadas y ocultar los dispositivos de alumbrado o de señalización luminosa, las placas o distintivos obligatorios y las advertencias manuales de sus conductores".
Esta norma no se aplica solo a grandes cargas, mudanzas o vehículos profesionales. También afecta a los objetos cotidianos que transportas dentro del coche.
Una mochila, una bolsa de comida, una maleta pequeña o una caja pueden considerarse carga si van dentro del vehículo. Por tanto, deben ir colocados de manera que no supongan un peligro.
La sanción por llevar carga mal colocada puede llegar a los 200 euros. La multa dependerá de las circunstancias y de la valoración del agente. No es lo mismo llevar una bolsa pequeña bien encajada en el suelo trasero que una mochila grande en el asiento del copiloto sin ningún tipo de sujeción.