
Los peatones son el colectivo más vulnerable del complejo mundo del tráfico y hay que darles toda la protección. Esto, que vaya por delante.
Las cifras también lo demuestran ya en las última década han perdido la vida 4.000 peatones.
Según cifras del diario El País los peatones representan un 22 por ciento de los fallecidos en accidentes de tráfico en España. En 2019, por ejemplo, el número de víctimas mortales ascendió a 381.
El conductor de un coche lleva una máquina que es la que puede causar daños. A él corresponde poner los cinco sentidos para que nada ocurra.
De hecho, el 80 por ciento de los atropellos que se producen tienen como culpable al conductor.
Pero vamos a ver algunos casos.
Es, evidentemente, el caso más claro que existe. La prioridad absoluta la tiene el peatón y siempre que se produzca un atropello en un paso de cebra será el seguro del coche quién se hará cargo de todas las indemnizaciones. También si el atropello se produce en un semáforo en verde para los peatones.
El peatón cobrará el
cien por cien de las indemnizaciones.
Ahora bien. La aseguradora no se va a hacer cargo de dichas indemnizaciones en el caso de de que el conductor no tenga carnet de conducir o circule bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Si el peatón circula por fuera de un paso de cebra, aunque esté cerca, la culpa también puede recaer sobre el conductor puesto que puede haber infringido los límites de velocidad o puede haber tenido un despiste.
Para que la compañía aseguradora del conductor no tenga que pagar la indemnización es necesario contar con testigos que indiquen que la imprudencia fue cometida por el peatón. En caso de duda, los tribunales de justicia suelen dar la razón al peatón.
Los seguros de coche suelen contar con una cobertura de defensa jurídica. Si tú no estás seguro si cuentas con ella, contacta con tu compañía. En caso de no tenerla no está de más incluirla. Puedes consultar todas las tarifas de todas las compañías en los comparadores de seguros.
Aunque pueda parecer mentira se han dado casos en que el peatón quiere cobrar una indemnización y provoca el accidente. Es decir, el peatón "se lanza" hacia el coche con el objetivo de ser atropellado.
Sucede cuando el conductor ya no tiene tiempo para reaccionar. Los peatones suelen salir de entre los coches por lo que la visibilidad del conductor es nula.
En este caso será la compañía aseguradora del conductor quién le reclamará todos los daños al peatón y éste no recibirá ninguna compensación. No obstante este caso, que parece claro, también es conveniente contar con testigos que atestigüen lo que ha ocurrido.
El perfil del peatón atropellado, según datos que maneja la
Dirección General de Tráfico es de una
persona que tiene más de 65 años. Suponen un 70 por ciento de los casos. Cuando se tienen más de 75 años la
incidencia todavía es mayor.
Una de las cosas más preocupantes es que el 85 por ciento de las víctimas tienen secuelas permanentes
La gran mayoría de atropellos se producen en las ciudades, sobre todo en las más grandes. Tiene lugar en cruces, intersecciones y semáforos y el despiste es la causa más habitual.
Muchos de ellos se producen cuando el conductor está dando marcha atrás.