
¿Cuáles han sido los resulatados del seguro de coche en el primer trimestre del año? ¿Ha avanzado a otros productos? Lo vemos aquí.
El seguro de automóviles vuelve a ocupar una posición protagonista dentro del negocio asegurador español.
Después de varios ejercicios complicados, marcados por el aumento de la siniestralidad, el encarecimiento de los costes y unas tarifas que habían quedado desajustadas tras la pandemia, este ramo ha recuperado fuerza y se sitúa de nuevo como el más rentable dentro de los seguros de no vida.
Así se desprende del último informe elaborado por la consultora Icea, correspondiente al primer trimestre del año, en el que se analiza la evolución de los principales ramos de seguros generales.
Los datos muestran que autos es el segmento que más beneficios aporta a las compañías aseguradoras dentro de no vida, por delante de otros negocios como multirriesgos, donde el seguro de hogar tiene un peso fundamental, y salud, que continúa creciendo con fuerza.
Este cambio de tendencia resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta la evolución reciente del seguro de automóvil. Entre 2022 y 2024, las entidades tuvieron que hacer frente a un escenario complejo.
La recuperación de la movilidad tras las restricciones derivadas de la Covid-19 provocó un incremento de los desplazamientos y, con ello, también de los siniestros. A esta situación se sumó el aumento del coste de las reparaciones, de los recambios y de otros servicios asociados al vehículo.
Durante la pandemia, muchas tarifas se habían mantenido en niveles más bajos o no habían evolucionado al mismo ritmo que el riesgo real, precisamente porque la movilidad estaba limitada.
Cuando la actividad volvió a la normalidad, las aseguradoras se encontraron con un desfase entre primas y costes. Esta combinación redujo los márgenes e incluso generó pérdidas en el ramo de autos.
Sin embargo, las compañías han ido corrigiendo progresivamente esta situación mediante ajustes tarifarios, una mayor selección del riesgo y una gestión más eficiente de la siniestralidad.
Los resultados del primer trimestre confirman esa recuperación. A cierre de marzo, el seguro de automóviles registró unos beneficios agregados de 290 millones de euros.
Esta cifra supone un crecimiento del 51 por ciento respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, lo que convierte a autos en el ramo de no vida con mayor incremento interanual entre los principales negocios aseguradores.
Este avance sitúa al seguro de coche por delante de salud, que también mejora sus resultados de manera notable.
En concreto, el ramo de salud obtuvo un beneficio de 217 millones de euros, con un crecimiento del 49 por ciento.
La evolución positiva de este negocio también responde a un proceso de recuperación de márgenes, después de varios años en los que el aumento de las consultas médicas y la mayor utilización de los servicios sanitarios presionaron la rentabilidad de las aseguradoras.
Pese a ello, salud continúa siendo uno de los ramos con mejores perspectivas de crecimiento.
De hecho, distintas fuentes del sector apuntan desde hace tiempo a que el seguro de salud está llamado a convertirse en el principal ramo de no vida por volumen de primas.
Sin embargo, ese adelantamiento al seguro de autos se ha ido retrasando precisamente por el aumento de la facturación del negocio de automóviles y por la recuperación de su rentabilidad.
En tercer lugar se sitúa el ramo de multirriesgos, que incluye principalmente el seguro de hogar, aunque también otros productos vinculados a comunidades, comercios o industrias.
En este caso, los resultados han sido menos favorables durante el primer trimestre. Las ganancias se redujeron un 16,8 por ciento, hasta situarse en 171 millones de euros.
Uno de los factores que explica este descenso ha sido el impacto de las tormentas, que elevaron la siniestralidad y afectaron a la cuenta técnica del ramo.
Por su parte, el resto de ramos de no vida, entre los que destaca el seguro de decesos como uno de los negocios más relevantes, aportó unos beneficios de 531 millones de euros. Esta cifra representa un crecimiento del 3,8 por ciento, una evolución más moderada que la registrada por autos y salud, pero igualmente positiva para el conjunto del sector.