
¿Es posible tener problemas con el seguro si no se utiliza correctamente la V-16? Vamos a contestar a esta pregunta en este post.
Cuando un vehículo sufre una avería o está implicado en un accidente y queda detenido en la vía pública, es imprescindible seguir las normas del reglamento de circulación para evitar mayores riesgos.
De acuerdo con la normativa vigente en materia de seguridad vial, si el vehículo queda inmovilizado y representa un peligro para el resto de los conductores, es necesario llevar a cabo una serie de acciones.
En primer lugar, debe colocarse el dispositivo reglamentario de preseñalización de peligro.
Además, es obligatorio encender las luces de emergencia y, si corresponde, activar las luces de posición o gálibo.
Anteriormente, esta función recaía en los clásicos triángulos de emergencia. Sin embargo, actualmente la normativa ha evolucionado y exige el uso de la baliza V-16 como señal luminosa homologada.
Esta debe situarse en la parte más elevada del vehículo para que sea visible desde una distancia considerable.
En caso de que no sea posible colocarla en el techo, es necesario contar con un soporte como un imán que permita fijarla, por ejemplo, en la puerta del conductor.
La omisión o el uso incorrecto de la baliza V-16 puede tener consecuencias legales y económicas graves.
El hecho de no advertir al resto de usuarios de la vía de la presencia de un vehículo detenido puede ser origen de un nuevo accidente, con responsabilidades asociadas.
Esto puede traducirse en dos efectos directos: por un lado, se podría reducir la indemnización a recibir si se determina que hay una concurrencia de culpas; por otro, si la culpa recae exclusivamente sobre el conductor del vehículo mal señalizado, podría incluso no percibir indemnización alguna.
Una pregunta frecuente es si el seguro puede negarse a cubrir los daños ocasionados cuando no se cumple con la obligación de señalizar adecuadamente.
Según ARAG, "aunque se considere que no actuamos correctamente, el seguro siempre deberá responder frente a los terceros perjudicados por el accidente", refiriéndose a la cobertura de responsabilidad civil obligatoria.
Ahora bien, lo que sí puede ocurrir es que la aseguradora ejerza lo que se conoce como acción de repetición.
Este procedimiento le permite reclamar al asegurado el importe que ha tenido que pagar a terceros, pero solo en determinados supuestos.
Para ello, debe demostrarse que el comportamiento del conductor fue doloso, es decir, con la intención consciente de causar daño.
Sin embargo, en la práctica jurídica actual, los tribunales no interpretan la falta de señalización como un acto doloso, sino como una imprudencia.
Aun así, es importante revisar los términos de la póliza contratada, especialmente si incluye coberturas adicionales voluntarias.
Algunas compañías pueden contemplar exclusiones en caso de imprudencia grave, lo que podría dejar sin efecto determinadas garantías.
En cualquier caso, corresponde a un juez determinar si se trata efectivamente de una imprudencia grave y si esta justifica la exclusión de la cobertura.
Cumplir con las obligaciones de señalización no solo evita sanciones administrativas, sino que protege tu seguridad y la del resto de los usuarios de la vía.
La baliza V-16, que ha reemplazado a los antiguos triángulos, representa un avance en la señalización de vehículos averiados y contribuye a una mayor visibilidad, sobre todo en condiciones de baja luminosidad o mala meteorología.
No utilizarla, o hacerlo de forma incorrecta, puede tener consecuencias graves. La normativa es clara, y la prevención sigue siendo la mejor manera de evitar daños personales, materiales y responsabilidades legales.