Cuando sacamos un coche del concesionario la primera misión es contratar un seguro de coche. Si es nuevo muchos conductores optan por el todo riesgo, que es una magnífica opción.
Si ya tiene algunos años buscamos seguros más económicos. También es una buena opción. Sin embargo, para ir siempre seguros hay una serie de coberturas que no te pueden faltar. Vamos a hacer un repaso a estas coberturas.
Que es una cobertura obligatoria para cubrir daños a terceros. Cubre tantos daños personales como materiales y es una gran seguridad para el tomador del seguro.
El seguro de responsabilidad civil es muy conveniente tenerlo en todos los casos. Si eres propietario de un restaurante, bar o cafetería o de cualquier negocio con presencia de público. En este caso son opcionales pero siempre es una seguridad tenerlo.
Quien más y quien menos ha salido de viaje con su vehículo. Y quién más y quién menos ha podido tener una avería. Si tienes esta cobertura tienes la posibilidad de que remolquen el vehículo al taller más cercano o que la compañía aseguradora te ofrezca un coche de sustitución. Desde luego que toda una tranquilidad.
Ahora bien. Dentro de la asistencia en viajes hay otros sub
apartados que puedes contratar o no. Ya hemos hecho referencia a la grúa o al coche
de sustitución. Pero también puedes contratar
traslados, asistencia las 24 horas del día durante 365 días al año o
alojamientos.
Cuantas más coberturas contrates más cara será tu póliza. Pero en caso de avería o accidente comprobarás que es un dinero muy bien invertido.
Por su importancia, la mayoría de las compañías aseguradoras incluyen esta cobertura hasta en los seguros a terceros. En la carretera nadie está libre de errores, así que lo mejor se incluir en la póliza esta cobertura que te protege ante una negligencia por tu parte.
Que tiene mucho sentido contratarlo en el caso de los coches nuevos. Si bien a nosotros nos parece interesante tenga la edad del vehículo que tenga. Dentro del robo también hay sub apartados. Se pueden incluir o no los extra que le has podido hacer a tu coche, las ruedas o la pertenencias que tenías en el momento del robo.
También, como en el caso anterior, indicado para los coches
más nuevos. No está de más tener esta cobertura porque se pueden producir actos
vandálicos que pueden afectar a tu coche. Indicado si aparcas tu coche en la calle o vives en una zona conflictiva.
Esta es una de las coberturas más demandas. Las roturas de lunas o cristales no son baratas y pueden ocurrir en cualquier momento. Imagina por un momento que estás en carretera y sobreviene una tormenta de granizo. Es en este momento que agradecerás tener este tipo de seguro.
No es de los más solicitados pero es muy interesante. Se trata de tener la posibilidad de tener un abogado en caso de que haya que ir a juicio como consecuencia de un accidente.
No es frecuente contratar este tipo de seguros a menos que
la persona que lo contrate sea consciente de sus malas prácticas como conductor.
Esta suele ser la cobertura que distingue a los seguros a todo riesgo, ya que cubre todos aquellos desperfectos ocasionados en el vehículo del asegurado, ya sea culpa de terceros, fenómenos meteorológicos o incidentes ocasionados por el asegurado (colisión del turismo, vuelco, etc.).
Una buena forma de saber qué tipo de coberturas puedes tener para tu coche y el precio que te va a costar es acudir a los comparadores de seguros de coche. Aquí tienes toda la información, aunque no está de más acudir a tu compañía, ponerte en manos de un agente de seguros y explicarte todo lo que necesitas.