Los retos del Seguro ante el coche eléctrico
Es evidente que el futuro de los vehículos, de toda clase de vehículos va a ser eléctrico. Lo que esto conlleva es un cambio radical que afectará a fabricantes y a compañías aseguradoras.
Ambos actores tendrás que hacer un esfuerzo por adaptar sus productos a la nueva realidad. Por ejemplo, en el caso de las aseguradoras habrá que tener muy en cuenta el Seguro de Responsabilidad Civil. En el caso de un accidente debido a un fallo mecánico, ¿quién tendrá que pagar los daños?
Según un informe de AllianzGlobal, los fabricantes de coches tendrán que prever nuevos fallos en el
funcionamiento de sus vehículos así como tasar
el coste de las nuevas averías, que serán diferentes a las actuales debido
al incremento de nueva tecnología. Incluso tendrán que prever amenazas cibernéticas.
En teoría, los coches eléctricos que incorporen la nueva tecnología tendrán menos posibilidades de tener accidentes. Esto es también debido a que hoy por hoy suelen utilizarse en distancias más cortas, en recorridos urbanos.
Pero, sin embargo, existe el temor que en caso de siniestro el coste de la reparación sea mucho más cara
que actualmente teniendo en cuenta que es más que posible que las reparaciones
se hayan de acometer en talleres mucho
más especializados.
Otros riesgos
Otros riesgos que deben analizar fabricantes y aseguradoras es la cuestión medioambiental. Es posible que una alta demanda de vehículos eléctricos genere un incremento del precio de las baterías y, a su vez de cobalto y litio, cuya extracción puede tener riesgos medioambientales.
En este aspecto no está en juego la capacidad económica de los fabricantes, pero sí su reputación. Dañaría su imagen el quedar establecidos como elementos contaminantes en un momento que crece la sensibilidad por proteger nuestro medio ambiente.
La alta demanda que poco a poco se está registrando puede provocar que los fabricantes de coche aceleren su producción.
Esta "precipitación" puede generar fallos no previstos en los vehículos eléctricos difícilmente predecibles. Una encrucijada a la que las compañías especializadas en el Ramo Coche deberían estar pendientes.
Otro de los riesgos que ya están latentes y que hemos apuntando un poco más arriba son los fallos informáticos. La seguridad ha de ser completa para evitar accidentes.
Si se hackea un vehículo y tiene un accidente, ¿sobre quién recaerá la responsabilidad? La seguridad cibernética en los nuevos vehículos es una de las cuestiones más sensibles.
Más implicaciones para los seguros
Esta nueva tecnología eléctrica tendrá muchas implicaciones en materia de seguros e indemnizaciones. La tecnología va a crear nuevos riesgos y el crecimiento de la demanda de coches eléctricos tendrá un fuerte impacto sobre los seguros de responsabilidad.
La nueva fabricación supondrá, por ejemplo, que tres piezas del motor se integren en una sola lo que provocará dudas sobre si la responsabilidad de una avería será del fabricante. Además, cada vez las distintas partes de un coche integrarán más software.
En caso de fallo también habrá que delimitar de quién es la responsabilidad. También habrá que estar pendiente en caso de incendio de un vehículo y delimitar si la culpa ha sido como consecuencia de la instalación de las nuevas baterías ex profeso fabricadas para este tipo de vehículos.
Es posible también que las aseguradoras tengan que hacer frente a un incremento de las indemnizaciones por responsabilidad o retirada de productos ya que la rapidez con la que se prevé se incorpore esta tecnología puede conllevar averías hasta ahora desconocidas.
Que la nueva tendencia sea la movilidad eléctrica es una buena noticia para el medio ambiente. Pero, como todo cambio tecnológico conllevará una responsabilidad tanto para los fabricantes de automóviles como para las compañías aseguradoras que tendrán que estudiar nuevos supuestos y aplicarlos a las distintas pólizas.